miércoles, 6 de julio de 2011

VISIT FLORIDA: LOS CAYOS

Pues como se suele decir por aquí, casi me huele todavía el culo de playa ya que hace nada que hemos vuelto de nuestro peque tour por el Sur de
La Florida, ese estado en forma de "pata" o "cuerno" que sale desde el sur de la costa este estadounidense y se acerca tímidamente al Caribe en forma de pequeños islotes alineados y unidos entres sí por una carretera casi imposible...y estos, son los Cayos, desde Key Largo hasta Key West pasando por Isla Morada. Que gran elección.
Tras desembarcar del vuelo en el Aeropuerto de Miami, pasar el correspondiente control de Pasaporte con su toma de huellas o fotos (porque ya sabemos que en USA esto se lo toman muy en serio), recogimos el equipaje y la sillita del bebe y nos subimos al Shuttle Bus (gratuito) que nos llevaba hasta el área de alquiler de coches, a unos 10 minutos, donde se encuentran todas las compañías de alquiler de coche. Es muy común, si se visita Florida, incluso aunque se repartan días entre Orlando y Miami, alquilarse un coche. Según la época del año puede resultar conveniente dejar hecho el trámite por internet, como fue nuestro caso, para llegar, entregar la
documentación y que te lo tengan listo, son su sillita para el bebe (que no estaba instalada pero si preparada y súper limpia) y todo. Incluye un seguro equivalente de lo que sería a 3º ampliado, pero no un todo riesgo, que sería opcional; nosotros por si acaso lo incluimos y no nos hizo falta pero uno va más seguro, aunque debo decir que la gente allí conduce en general muy bien, son educados, respetuosos y bastante tranquilos, no van increpando y pitando como si llevaran un moribundo, vamos, que no se conduce como en Madrid.

Tras colocar la sillita, arrancar y parar y que me enseñaran a conducir un coche automático (al cual podría acostumbrarme para toda la vida, que cosa más fácil y cómoda), finalmente nos pusimos rumbo a Key largo, donde teníamos reservados unos días. La carretera estaba iluminada, bien señalizada y con poco tráfico así que en una hora y cuarto estábamos en el hotel y ¡sorpresa! no nos perdimos.....jajajaja...algo bastante raro en nosotros, para que mentir.

El Hotel era el Holiday Inn Kay largo, un hotel medio, con dos piscinas, bar y restaurante, máquina de hielos, parking gratuito y un montón de sitios de comida cercano. La habitación era súper tranquila ya que no daba a la zona de la piscina sino a un embarcadero, y muy amplia, con una cama de más de 2 por 2 en la que dormimos los tres a pierna suelta. Podías pedir una cuna pero te cobran recargo y honestamente, si la peque no duerme en cuna en casa no va a hacerlo de vacaciones.
Como tenía minibar vacío y máquina de cafe gratuita, podíamos cenar en el hotel y guardar ahí comida para la peque y que ella descansara mientras así que fue una buena elección. Lo más flojo el baño, un poco cutrecillo pero bueno, no daba asco ni nada de eso y volvería allí sin problema.
A la mañana siguiente madrugamos (el jet lag ya se sabe) y a las 7:30 estábamos desayunando en el Starbucks de enfrente, y no, no estábamos solos...si con el calor que hacía ya parecían las 12:00. Luego salimos rumbo a Key West, recorriendo un espectacular paisaje mezcla de mar y pequeñas lagunas, junto con las islas al más puro estilo USA. Todo era tan curioso a pesar de no ser nuestra primera visita a EEUU siempre sorprende verse como en una película.
Key West, la última de las islas, desde la que se ve Cuba al estar más cerca de esta que de Miami, tiene una encanto que me recordaba una y otra vez a ese pueblo por el que paseaba Paul Newman en aquel "Largo y calido verano", con esas casitas de madera perfectamente conservadas, esos porches con sus mecedoras y ese calor sofocante.
Al ser un pueblo tradicionalmente asociado a piratas, podemos encontrar muchos merchandising de este estilo, pero tampoco es que luego tenga barcos piratas amarrados en los puertos (con lo que hubiera molada) ni nada de eso. En esta ciudad hay varios hoteles pero nosotros decidimos alojarnos en el otro Key porque era más asequible y nos daba más movilidad para nuestra parada del día siguiente.
Y que nos deparaba el segundo día? Pues el famoso parque de los Everglades, aproximadamente a una hora dirección Miami podemos encontrar una de sus dos entradas (que no comunican entre si) donde hay un Visitor Centre en el que muy amablemente te dan un mapa y te explican que visitar, donde puedes caminar o hacer una ruta, donde contratar una ruta en barco.... Desde hay en coche se puede seguir hasta
Flamingo, una zona central donde aparte de otro visitor centre, hay un embarcadero, una tienda y hasta una pequeña gasolinera (eso si, cara) para despistados (y supongo que para barcos claro).
Desde hay nos montamos en una barco (que tenía toldo por supuesto) e hicimos unas ruta donde pudimos ver Caimanes y cocodrilos, abejas (muchas muchas), pelicanos.... y un montó nde flora tanto autóctona como introducida por los descubridores españoles. El "capitan" a la vez que tripulaba iba contando la historia de los Everglades pero no puedo contar mucho porque su inglés era muy americano y el nuestro muy malo así que pillamos cuatro cosas pero bueno, pasamos casi dos horas muy agradables. Para la niña fue un poco rollo claro, aunque podía andar por el barco tampoco se entretenía mucho nada pero bueno, se pasó y se disfrutó y sin duda merece la pena. Nos quedamos con ganas de andar un poco el parque, pero demasiado calor para la peque así que eso hace que tengamos que volver porque desde luego que merece la
pena...Uno no se imagina que en ese país de rascacielos, pozos petróliferos, y carreteras inmensas vayan a poseer zonas como esta, con tanta riqueza natural pero las hay.
De ahí fuimos a comer al primer sitio que encontramos, esto fue un Kentucky Fried Chicken, el más cutre de toda Florida seguro, y con una comida malísima....puuuagggg....desde luego que no podemos recomendarlo, menos mal que la cena fue una abundante ensalada en el restaurante del hotel, porque no, no todo (aunque si mucho) son hamburguesas y patatas, gracias a Dios.
Al dia siguiente tocó dia de compras, estuvimos por allí y el el Outlet de la ciudad de Florida, donde no hay mucha variedad pero la tienda de Nike, la de Tommy Hilfigher y la de Levis merecen la pena....ah!!!y una tienda de niños llamada Carters con cosas muy chulas y muy fresquitas!!!! De ahí fuimos a comer enfrente, en un restaurante que parecía un barco pirata por fuera y súper americano por dentro, donde comí un Wrap de atún y mango absolutamente delicioso y súper fresco, que manjar.
Dentro de nuestra ruta de compras aprovechamos para ir a un toys´rus en busca de unos pañales reutilizables que me habían recomendado y que sólo se venden en USA y UK, y aunque teóricamente había en la práctica fue imposible encontrarlos, eso sí ,me sorprendió ver muchas cosas ecológicas, incluso pañales y una pequeña gama de juguetes tradicionales de la famosa tienda FAO que muchos recordareis por el piano gigante en el que baila un joven Tom Hanks en cierta película. Como me gusta esa tienda. El caso es que puede resultar interesante pasar porque no tiene nada que ver que los Toys´rus españoles.

Nuestro último día el Key largo (que corto se hizo) nos sirvió para disfrutar la zona, de la piscina y descansar un poco, porque la vida con niños por suerte es mucho más relajada. Aunque nosotros no lo hicimos, en Key largo se puede bucear y hacer snorkel, también se puede disfrutar de un viaje en barco con el suelo de cristal para ver los arrecifes, y existe una estatua, el cristo de las profundidades, muy conocida entre los buceadores. En Isla Morada está Theater of the Sea, donde hay diversos animales marinos.
Y desde ahí salimos, en nuestro Chevy amarillo, rumbo a nuestro segundo destino, Miami Beach....pero esta es otra historia.

4 comentarios:

  1. Me encanta!!! Que sitio más chulo!!! Estados Unidos tiene tantas cosas interesantes...

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  2. La verdad es que si, puedes encontrar verdaderas joyas!! A mi lo que me encanta es sorprenderme cada dos por tres como metida en una película, y mientras paseaba por Key West me imaginaba a aquella jovencita "Jessica Fletcher" meciéndose en un porche inmaculado mientras le hablaba a aquel impresionante Orson Welles de su prima de Tallahassi y tomaba una cerveza.

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  3. Qué peliculón!!! A mi lo que más me gusta de los lugares de Estados Unidos que he conocido, y que son pocos, es que suelen estar muy bien conservados, y me hacen incluso sentir una curiosa sensación de nostalgia de un tiempo y un lugar que jamás he conocido.
    Se nota que estoy "enamorada", ¿no?

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